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Beto O’Rourke, el posible candidato presidencial vs. Trump en 2020
Beto O’Rourke, el posible candidato presidencial vs. Trump en 2020

Lo han llamado en ciertas ocasiones el “nuevo Obama” y su agenda progresista y capacidad para concitar gran entusiasmo, actividad y donaciones de campaña en el marco de una elección han llamado poderosamente la atención. Y, ahora, el excandidato a senador por Texas, Beto O’Rourke, se ha reunido con el mismo Barack Obama en lo que serían, según comentarios, charlas vinculadas a los comicios presidenciales de 2020.

O’Rourke perdió la elección de senador en noviembre pasado, pero su popularidad y arrastre causó desde meses atrás gran interés a escala nacional, al grado de que su nombre fue incluido entre los posibles aspirantes a la candidatura presidencial demócrata para 2020 incluso antes de que se dieran los comicios de 2018, una situación notable si se considera que hasta hace poco O’Rourke, de 46 años, solo era realmente conocido en El Paso, Texas, y su proyección nacional era, en su calidad de representante federal, reducida.

Beto O’Rourke. (AP)

En comparación a otros posibles candidatos demócratas, como Bernie Sanders, Joe Biden, Elizabeth Warrren o Kamala Harris, con una presencia política y mediática nacional más amplia, pensar en O’Rourke para 2020 lucía, y aún luce en ciertos sentidos, como una apuesta muy arriesgada, incluso poco probable.

Pero a estas alturas, y con Donald Trump en pos de la reelección, nada estaría fuera de la mesa y, en ese sentido, las reuniones de Obama con O’Rourke o con el excandidato a gobernador de Florida Andrew Gillum son parte de un proceso de exploración y análisis que, indudablemente, está ya en marcha en el Partido Demócrata.

De acuerdo a The Washington Post, pese a su derrota ante el senador titular Ted Cruz, O’Rourke sigue concitando fervor e interés, tanto para considerar la posibilidad de buscar la presidencia en 2020 como, en otra línea, tratar de nuevo de llegar al Senado, esta vez enfrentando al otro senador texano (y también poderoso adversario), John Cornyn.

La reunión de O’Rourke con Obama tiene ese contexto y se dice que el joven político le recuerda al expresidente a sí mismo en los inicios de su carrera rumbo a la presidencia. La capacidad de O’Rourke de conectar y movilizar al electorado es indudable, y es una virtud que será muy necesaria en la contienda de 2020. El hecho de que él perdió ante Cruz no ha frenado a sus entusiastas (que recuerdan, aunque la comparación resulte inexacta, que Abraham Lincoln perdió en 1858 una elección senatorial y ganó en 1860 la presidencial) y la necesidad de hallar a un candidato joven, competitivo, carismático y de ideas progresistas es un objetivo clave para un importante sector del Partido Demócrata, máxime si se considera que Biden, Sanders y Warren tienen más de 70 años de edad y que aunque todos ellos tienen posiciones progresistas (más acuciadas, por ejemplo, en Sanders que en Biden), ninguno de ellos es el rostro nuevo y joven al que muchos aspiran.

Que ese rostro joven y dinámico, sea O’Rourke, Harris o alguien más, pueda ganar la primaria demócrata y luego la elección general ante Trump es, con todo, una profunda incógnita pero no una imposibilidad. Y existe una indudable efervescencia por hallar a ese candidato, que haga reverdecer un dinamismo y una conexión con la gente que no floreció en 2016 con la candidatura de Hillary Clinton como se dio con Obama en 2008 y que, en 2020, será de enorme valor y peso tanto por la capacidad de movilización y recaudación electoral como, sobre todo, para presentar una opción sustancialmente diferente a Trump y, también, al establishment en general.

Otros afirmarán, en cambio, que esa victoria y el freno a Trump es más viable con una figura más centrista, como Biden, que sea capaz de concitar apoyo de ambos partidos y de independientes. Es otra forma de verlo y habría más, como la de dar el aval a la figura mucho más radical y progresista de Sanders para plantear claramente la antítesis a lo que tanto Trump como el aparato político partidario significan.

Muchos por ello creen que O’Rourke debería postularse para la presidencia.

En todo caso, hasta el momento todo son escarceos, especulaciones, mediciones de las aguas y establecimiento de alianzas con miras a 2019, cuando las cosas comenzarán a decantarse con miras a la primaria demócrata. Por ello la figura de O’Rourke es, por tanto, una alternativa que suena para 2020.

Todo ciertamente comenzará a acelerarse cada vez más en las próximas semanas y meses, aunque tocará en su momento a los votantes emitir el veredicto.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

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